En el principio de los tiempos los dioses creadores, Huracán y Tepeu-Gucumatz se unieron para darle vida al Universo. Mientras todo permanecía en oscuridad y silencio, Cocijo -el Gran Señor de los Rayos- reinaba en el Cielo. Sentado inmóvil en su trono, contemplaba a sus pies cuatro cántaras sagradas, custodiadas por cuatro "Chintentes", rayos menores, que guardaban los cuatro elementos: las nubes, la lluvia, el granizo y el viento.
Un día Cocijo se puso de pie y ordenó destapar las cántaras. Danzaron las nubes, después la lluvia y más tarde el granizo, hasta provocar un gran caos que inquietó a los pobladores de la Tierra. Entonces, el cuarto Chintente liberó el viento, el Cielo se despejó y se iluminó con la aparición de Gobicha -el gran disco dorado-. Cocijo, al reconocer que éste llenaba de felicidad a los hombres, le rindió honores construyendo un puente de siete colores.
 Puesta en escena e interpretación: Diego Delgado y Lorena Curiel
Asistencia de dirección: Rita Carrasco
Escenografía, vestuario y diseño gráfico: Araceli Roldán
Diseño de iluminación: Diego Delgado
Maquillaje: Rita Carrasco
Producción: El Navegatorio
Música de Jorge Reyes, Antonio Zepeda, Oscar Carrillo, Kuikakoyoltin, música tradicional prehispánica y otros.
Realización de Escenografía: 4D escenografías
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