4º Circuito de la RED
Deslunados explora la soledad que siente el individuo que vive en las grandes ciudades, su necesidad de comunicación y a la vez, la búsqueda incesante de su intimidad. Tres personajes habitan un espacio sin techo, un paisaje común, un deslunado o patio interior de una manzana de casas. La soledad que siente cada uno de ellos hará que se acerquen a ese espacio, asomándose a un mundo de relaciones a distancia, entrando en un juego de mimetismos, encuentros efímeros y gestos irrepetibles, disimulando así su condición de viajeros a la deriva.
Los habitantes de las grandes urbes sienten la necesidad de buscar espacios de sosiego dentro de las mismas, un oasis urbano donde aislarse de la vida social, donde cobijarse del ruido, del flujo incesante de personas, del bombardeo de imágenes continuas, mensajes infinitos e infinitas reglas.
Existe un espacio común en el hábitat urbano que bien podría acercarse a estos espacios ansiados. Son lugares prácticos y funcionales que por su ubicación en el interior de una manzana de casas y por ser poco visible desde el viario general de la ciudad, funcionan como microcosmos.
Los deslunados. Paisajes serenos, íntimos, grises y descascarillados. Sólo movimientos repentinos y sonidos cotidianos rompen esa calma repleta de pausas vivas.
Un paisaje que puedes visitar con solo traspasar con la mirada esa línea que separa el interior del exterior, lo privado de lo público. Un misterioso y atrayente cuadrado de luz, que compartes con cien desconocidos y oculto al resto de la ciudad.
Huimos de la soledad paradójica que nos impone la ciudad para acercarnos a esos espacios donde tu soledad es elegida. El deslunado, como un organismo vivo, tiene su propia respiración. Entramos en otro espacio, en otro tiempo por el simple hecho de asomarnos a un ventanal.
Las relaciones que se crean, en estos espacios geométricos, entre los vecinos anónimos son relaciones en tránsito, efímeras, frágiles, juegos gestuales, coreografías improvisadas que se mimetizan con la arquitectura.
"Qué difícil es olvidar a alguien a quien apenas conoces",
Isabel Coixet
La ciudad es una composición espacial definida por la alta densidad poblacional y el asentamiento de un amplio conjunto de construcciones estables, una colonia densa y heterogénea conformada esencialmente por extraños entre sí.
En los espacios urbanizados los encuentros más estratégicos entre sus habitantes, pueden ser fortuitos, domina la incertidumbre sobre interacciones inminentes, las informaciones más determinantes pueden ser obtenidas por casualidad y el grueso de las relaciones sociales se produce entre desconocidos o “conocidos de vista”.
La urbanidad consiste en esa reunión de extraños unidos por la evitación, el anonimato y otras películas protectoras, expuestos, a la intemperie, y al mismo tiempo, a cubierto, camuflados, mimetizados, invisibles.
Vínculos débiles y precarios conectados hasta el infinito, relaciones en tránsito entre desconocidos totales o relativos que tienen lugar en espacios públicos. Superficies donde se producen deslizamientos de los que resultan infinidad de entrecruzamientos y bifurcaciones, así como escenificaciones que no se dudaría en calificar de coreográficas.
Las variables espaciales y el tiempo juegan un papel fundamental, precisamente por la tendencia a la improvisación y a la variabilidad que experimentan unos componentes obligados a renegociar constantemente su articulación.
“El animal público” Manuel Delgado
Cel Ras
En 1994, Rocío Pérez es galardonada con el 1º premio Tatuu de las Artes Visuales de Valencia, con la pieza “De recuerdos y heridas” bajo el nombre de Cel Ras. Esta pieza se representó en la inauguración del VII Festival Dansa Valencia y en el Festival El Meló D’Alger de Alzira. En 1996, es seleccionada para entrar a formar parte de un Taller de Improvisación y composición de seis meses, impartido por Mercé Boronat en Barcelona. A su vuelta, comienza a gestar la idea de crear una compañía que le sirva como plataforma sobre la cual desarrollar su trabajo. Es en 1998 donde comienza la andadura de Cel Ras, creando “Caus o Caos?”, espectáculo de calle creado para tres músicos de Jazz y cuatro bailarinas con el que fueron finalistas en el XII Certamen Coreográfico de Madrid y ganadores del 1º Premio a la Música Original para Danza. Se exhibió en el IVAM de Valencia y en diferentes Festivales del país, como“Festival Dansa Valencia 99”, en “Díes de Dansa” dentro de Festival del Grec de Barcelona representándolo en el MACBA, en el “5ºFestival Internacional de Teatro de calle de Getafe, “12é Festival Internacional de Teatre de carrer de Villa-Real”, “2º Festival de Danza Contemporánea en Elda, entre otros.
Cel Ras comienza a colaborar con otros profesionales del sector y crea junto con Toni Aparisi y para la ceremonia de clausura de Dansa Valencia 99 “Entreteniments-entretinguts”. En el 2000 cambia su residencia a Barcelona para trabajar como intérprete en otras compañías, en la Cía Rasatabula con “Un día perfecto para los perros” realizará una gira por Italia, actuando en Roma y Hostia, realizando un espectáculo de calle en Labro junto con la cía “Actores Alidos” de Cerdeña. Participará en el proceso de creación de “In situ” de la Cía Lapsus de Alexis Eupierre y continuará su faceta de creadora con 22. “Por la boca muere el pez”, pieza corta representada en el “Festival a Cel Obert” de Tarragona.
En 2002, ya con residencia en Valencia crea una pieza corta que se representará en el I Festival D’Elx y en el Museo Príncipe Felipe. “Sally Sinpiernas. Súfro-me”, fruto de la búsqueda de un lenguaje propio y la necesidad de plasmar su trayectoria como intérprete y creadora.
En ella se comienza a dibujar el personaje de Sally y le servirá como preludio para la siguiente creación, “Sally Sinpiernas. Malabarista de ilusiones”.
En 2003 crea “Sally Sinpiernas. Malabarista de ilusiones”. En este montaje la compañía decide abrirse a otras disciplinas artísticas, contando en el proceso de creación con artistas visuales, actores y músicos. Articulando estos lenguajes y contando con las diferentes visiones que cada uno de ellos tiene del proceso de creación de una obra, se nos abren nuevos caminos hasta ahora poco transitados por la compañía. En cuanto al lenguaje de movimiento, es con este personaje donde Rocío encuentra su madurez como intérprete y creadora, mostrando un lenguaje propio y personal.
Este espectáculo se exhibe entre 2004 y 2005 en Sala Matilde Salvador (Valencia), Teatro Talía dentro de Festival Dansa Valencia, Teatro Arniches (Alicante) entre otros.
Idea original y Dirección: Rocío Pérez
Colaboración en la Dirección: Mónica Extremiana y Jordi Cortés
Espacio sonoro y música: Ilia Mayer
Diseño Iluminación: Juanjo Llorens
Escenografía: Cel Ras
Asesoramiento Escénico: Paco Azorín y Salva Vicent
Realización audiovisual: Mariu Rodríguez y Elisa Martinez
Diseño gráfico e Ilustración: Elisa Martínez
Fotografía: David Poliakoff
Producción Ejecutiva: Albert Mayordomo.
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