Éste espectáculo lo es por accidente, por omisión, por descuido, por naturaleza. En él david fernández utiliza sin juicio previo alguno todos los lenguajes escénicos de que dispone, aprendidos desde su condición de bailarín. Bebe de muy distintas fuentes: de sus comienzos en la danza, de su pasado punk y rapero, de su obsesión con el violonchelo, de su entorno más cotidiano… y se podría resumir como un relato autobiográfico de barrio - visual, físico, a veces hablado -. Pero este des-espectáculo es ante todo un hecho comunicativo que se desarrolla en su terreno, bajo su total control y visión. Vertebrado a partir de 7 escenas improvisadas (representadas por las 7 vidas de su condición de madrileño o gato), david fernández se vale de su violonchelo eléctrico (conectado a una pedalera de efectos de guitarra eléctrica que realiza repeticiones del sonido), objetos encontrados en la calle o el rastro, algunos vídeos, y aquellas cosas ocurridas durante el montaje y la puesta en escena de la pieza para trazar un camino del que salirse, y así suicidar su propio trabajo, abocado al desastre.
Sin olvidar echar una mirada crítica a la escena contemporánea a la que se supone pertenece. No hay música, coreografía o texto alguno aprendidos.
"...Siempre he evitado definir este trabajo comunicativo como un hecho artístico. Para mí no lo es. Ya que todo lo que aparece en él me resulta muy básico y necesario, y lo considero casi intranscendente para los demás. Por eso está hecho de improvisaciones, así todo lo que ocurre se desvanece inmediatamente. Los elementos con los que juego son parte importante de mi día a día. La poética es accidental, y la estética meramente funcional, me ayuda a definirme y a comunicar lo que quiero decir… y se desarrolla dentro de un juego, estoy jugando. Así el público no es tal… y si lo es, de nuevo, es por accidente. Intento desnudarme, mostrarme frente a los otros, en este caso el público. El hecho de que la comunicación sea unidireccional y tenga lugar en un escenario se debe, sobre todo, a que esta forma en particular es una sublimación de como soy.
Luego está mi obsesión por trasladar lo real al teatro, para desdibujarlo y redefinirlo. Necesito revelarme ante todo, empezando por mí mismo, de una forma vital, suicida."
7 improvisaciones, cada una de ellas un pequeño suicidio…
david fernández
Comenzó a formarse como bailarín a los 18 años, estudiando danza clásica con Carmen Roche y danza contemporánea con Blanca Calvo, Francesc Bravo, Ana Buitrago, Wim Vandekeybus, Carmen Werner, etc., al tiempo que descubría su otra voz, el violonchelo. Durante los primeros 6 años desarrolló una intensa actividad autodidacta con él, hasta que pudo estudiar con maestros como Rafael Ramos, el gran Asier Polo y actualmente Michael K. Jones. Formado como actor durante 4 años en el estudio de J.C. Corazza ha trabajado en teatro y danza con directores/as como Olga Mesa, Calixto Bieito, S. Collado, Ramón Oller, Carmen Werner, Juan Domínguez, Dani Panullo, La Fura Dels Baus, Teresa Nieto, Enrique Cabrera, La Ribot, Cuqui Jerez, y más recientemente Santiago Sánchez (L´Om Imprebís), alternándolo con cine y tv.
Desde hace algo más de dos años david fernández escribe, produce, dirige y distribuye sus propias creaciones sin ningún tipo de ayuda oficial. Sus trabajos - en los que la improvisación es fundamental - unen danza, teatro, performance y música en directo. Ha estrenado en este tiempo “El Escuchador”, dos piezas del proyecto “iMpOsiBles#” en Castilla la Mancha y Los Veranos de la Villa de Madrid, y “Los 7 suicidios de un gato” con la que ha realizado una pequeña gira por España, Francia y Colombia.
Actualmente está trabajando en su proyecto musical “cabezaVoladora” y un nuevo solo para DT Espacio Escénico (Madrid) que se estrenará en mayo..
Dirección, dramaturgia, vestuario, escenografía e interpretación: david fernández.
Asistente: Gretel Stuyck.
Fotografía: Gretel Stuyck.
Producido por david fernández y Gretel Stuyck, con la colaboración de LA PLATEA.
Gracias a el gato Gamusito, a mi padre, madre y hermano. A Mateo, Nines, Peter, Gretel, Rafael Prieto, Antonio del Olmo, Mario y toda la gente que ha creído en mi trabajo. | |