De
un denso líquido primordial surge Cucciolo, forjado
de la mezcla de varios materiales, obra alquímica de
dos extraños progenitores humanos recién despertados
de su sueño cósmico.
Lo que ha surgido tiene forma de huevo, pero
posee ya el alma del niño: es curioso y abierto, deseoso
de conocer lo que le rodea.
Comienza así un viaje de descubrimiento,
mientras Cucciolo va creciendo: adquiere un rabo, unos cuernos
pequeños, luego hojas y piñas y, por fin, se
hace grande y madura. El desarrollo también es interior,
y le permite comprender un mundo de amigos y enemigos, cosas
bellas y peligros, experiencias que hay que atesorar y superar.
Como todos los niños, Cucciolo avanza
a tientas, a base de verdades y mentiras, intentando identificarse
con lo que le rodea, con el resto del cosmos. Como es una
criatura un poco especial, su recorrido es universal y simbólico,
pero, en el universo de posibilidades, al final, escoge ser
niño, ser como ellos, uno de ellos.
Así, igual que sus padres que lo han
concebido y creado, que le han protegido en un vínculo
de afecto, la metamorfosis se cierra y Cucciolo se duerme
en sus brazos, acunado en un sueño de identificación
con el público infantil.
Una línea de horizonte señala
el espacio escénico, un lugar de equilibrios cósmicos
inestables.
La lluvia cae sobre la tierra cálida,
y el aire del cielo disminuye la respiración con el
sonido de la tierra; el cosmos estrellado e iluminado por
el sol, que sale y calienta; un prado se vuelve bosque, y
la tormenta se abate como un mar que sumerge todo. El zumbido
de un microcosmos viviente se convierte en el gran mundo animal
y en el mundo humano.
Se funden las representaciones reales y las
imágenes virtuales. Figuras animadas, materiales naturales,
dibujos y proyecciones acompañan a los niños
en el viaje fantástico que es este espectáculo.
SOBRE EL ESPECTÁCULO
Estamos en un mundo todavía en formación:
el ojo virgen del espectador descubre la maravilla de la vida
que nace y se desarrolla. Las palabras no pueden servirnos
de guía en este viaje por los misterios de la vida:
son los sonidos de la naturaleza, el universo musical de Luciano
Titi, los llantos de esos seres extraños, los que nos
dan la mano para acompañarnos en el trayecto. ¿Es
todo demasiado simple o demasiado complejo? Ni una cosa ni
otra: no es más que la vida.
SOBRE LA COMPAÑÍA
El fermento cultural de los años posteriores
al 68 redescubrió, entre otras cosas, el teatro tradicional
de marionetas y lo transformó en teatro de animación,
con la recuperación y renovación de las técnicas
y la relación con el público y, como consecuencia,
la fundación del teatro para niños que todavía
hoy existe. En 1974 nació la Compagnia Drammatico Vegetale,
un grupo histórico de teatro para niños que,
ya en el nombre, rinde tributo a la tradición de la
que nació.
Rápidamente, el Teatro de Animación se desarrolló
con una búsqueda creativa constante, y se convirtió
(entre otras cosas) en el actual Teatro de Figuras, en el
que los personajes son producto de una interpretación
plástica que ya no es artesanal, sino artística.
Es decir, que los intérpretes-figuras tienden a ser
piezas únicas, pensadas como objetos de arte, imágenes
y esculturas antes que nada, y con un valor que reside en
su materia y su forma, en la novedad del modo de construcción.
La animación pasa casi a ser un aspecto secundario
o, por lo menos, equiparable, puesto que el titiritero ha
abandonado la caseta, primero, para manipular los muñecos
a la vista y, luego, para convertirse, cada vez más,
en un actor que interactúa con sus personajes-objetos.
En este contexto se desarrolla también
la investigación de la compañía Drammatico
Vegetale, una de las compañías más fieles
al concepto del Teatro de Figura, a su relación con
el mundo del arte, a la búsqueda constante en el ámbito
visual. Otro aspecto importante de su trabajo es la relación
especial que siempre ha buscado con el sonido y la música.
Sus espectáculos contienen siempre partituras musicales
originales, con frecuencia ejecutadas en vivo, incluso en
forma de concierto y con orquesta; llegando a intervenir en
la producción o la realización de espectáculos
musicales y óperas líricas.
Junto al Teatro delle Albe, la Drammatico
Vegetale fundó, en 1991, el Ravenna Teatro, hoy reconocido
por el Estado como Ente Stabile di Produzione, Promozione
e Ricerca Teatrale nel campo della sperimentazione, el único
de la región de Emilia Romaña.
En el año 2000 nació VulKano,
un laboratorio estable de teatro infantil, que incluye una
pequeña sala teatral y alberga la sede de Drammatico
Vegetale. En esta sede se han desarrollado distintas actividades
interdisciplinarias y existe un archivo electrónico.
El espacio está "abierto" a las iniciativas
del público infantil y los profesionales del sector,
y ofrece medios y espacios para la realización de proyectos
e ideas.
En 1978 fue uno de los grupos fundadores del
festival de teatro de figuras de Cervia, Arrivano dal Mare!
La compañía trabaja en todo
el territorio nacional y realiza giras en el extranjero. Normalmente
actúa en el campo del teatro para niños y, a
veces, en el de adultos, pero siempre en el Teatro de Figuras
o mixto. Desde 1974, Drammatico Vegetale ha producido 35 espectáculos
y ha intervenido en otras 13 producciones. Además ha
realizado diferentes instalaciones y recorridos interactivos
y mantiene laboratorios teóricos y prácticos.
En varias ocasiones ha participado en los principales festivales
internacionales de Teatro de Figuras (Charleville Mézières,
París, Jerusalén, Toulouse, Zagreb, Amberes,
Estrasburgo, Bliesko Bala y otros).
Sus últimos espectáculos han
sido Sogni. Arlecchino e la bambina dei fiammiferi, Cucciolo
y Schiaccianoci e il re dei topi.
FICHA ARTÍSTICA
Y TÉCNICA
Intérpretes: Elvira
Mascanzoni y Giuseppe Viroli
Autores: Ezio Antonelli, Pietro Fenati
y Elvira Mascanzoni
Dramaturgia: Pietro Fenati
Composición sonora: Luciano Titi
Diseño de escenografía y de iluminación:
Ezio Antonelli y Pietro Fenati
Diseño de vestuario: Ezio Antonelli
Diseño de atrezo: Pietro Fenati
y Elvira Mascanzoni
Diseño de objetos: Pietro Fenati,
Elvira Mascanzoni y
Sara Maioli
Diseño visual: Ezio Antonelli
Fotografí: Marco Caselli
Técnico de iluminación y sonido: Alessandro
Bonoli
Producción: Ravenna Teatro
Dirección: Pietro Fenati
Espectáculo tutelado por la Sociedad
Italiana de Autores y Editores (SIAE).
País: Italia
Género: Teatro de Actores, Figuras e Imágenes
Virtuales
Idioma: sin texto
Edad mínima recomendada: 5 años
Franja de edad recomendada: de 5 a 10 años
Duración aproximada: 45 minutos
Estreno en España
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