Amalia Fernández: “Matrioshka” (España)
Personaje doméstico, dramático, inevitablemente cómico, y abierto en canal
Mental, sofisticado, conceptual, de contornos duros, quebradizo
Aguantar el tipo, personaje que fluctúa entre los extremos, que cuenta el tiempo, que pasea con determinación y sin rumbo
Pausas con perfume; ser objeto indirecto.
¿Qué hay que hacer? Nada, nada…
Desaparecer gradualmente
! Abrazo que convierte los huesos en aire.
Niños corriendo a su alrededor.
Manifestarse a través y ponte la corona.
El rompecabezas que supone un movimiento, que intenta, que ensaya la confesión
“Matrioshka” es una narración visual no lineal, compuesta de secuencias en transformación, que van a dar a algún otro lugar, pasajes musicales o no musicales, y acciones a veces sin continuidad que hacen visible el espacio vacío y la vacuidad.
Todo queda suspendido en el aire, creando más preguntas que respuestas, tanto en el espectador como en el propio intérprete.
Temas de exhibición y conversación. Excusas para dejarse ver, dejarse estar, intentar el amor. Dirección Amalia Fernández
Intérprete Amalia Fernández
Intérprete-Público Alfredo Cáliz y Catherine Sardella
Música Emilio, de Andy Chango
Strawerry Letter 23, de
Brothers Johnson
Diseño luces Susana Calderón
Fotografía David Ruano
Vídeo Andrea Pacheco
Diseño gráfico Andrés Martínez
Vestuario Amparo Sanchez
Producción Amalia Fernandez
Distribución Catherine Sardella
Agradecimientos: Cía. El Bailadero, Mónica Valenciano, Juan Dominguez, Cathy y Alfredo, Estela, Teresa, Nines, a mi familia, y a mi otra familia.
- - - - - - - - - - - - cUADRADO-fLECHA-pERSONA qUE cORRE
de cRISTINA bLANCO (España)
Una pared de cualquier lugar con sus señales reglamentarias, pictogramas, dibujos esquemáticos de “salida”, “bajada de escaleras”, “pulsador de alarma”… La idea de “cUADRADO_fLECHA_pERSONA qUE cORRE” surge como un juego, reinterpretar esas señales y objetos que estamos acostumbrados a ver, transformarlos en otros, sacarlos de contexto y reinventar su significado una y otra vez, convirtiendo así un lugar cotidiano (la pared) en otro inventado y peculiar. El espacio se transforma en microespacios en los que se suceden historias, a veces absurdas y otras trágicas, con el objetivo de cambiar constantemente la percepción del espectador… la pared que parecía normal deja de serlo y nos descubre un mundo codificado y oculto tras sus señales y objetos, puertas, enchufes…
Creación y realización: Cristina Blanco
Producción: Cristina Blanco
Con la colaboración del aula de Danza “Estrella Casero” de Alcalá de Henares
.Ayte. Escenografía: Verónica Regueiro y Maria Jerez
.Fotos: María Jerez
.Gracias a Juan Domínguez y Extintores Caparrós® |