EL NIÑO
Y LOS SORTILEGIOS
Una experiencia escénica única que
envolverá a los niños en el universo musical de Ravel
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Una producción de La Tartana Teatro
Director: Juan Muñoz
| EL LIBRETO |
Un Niño está encerrado en su habitación
hasta que acabe los deberes-. Hastiado se dedica a matar el tiempo
destrozando todo lo que le rodea: el juego de té, los libros,
los muebles,... Incluso molesta divertido a los animales que pueblan
su jardín, ajeno a las consecuencias y a la magia que pronto
sus travesuras van a desencadenar.
De repente la magia se apodera del sillón
que, para demostrar su malestar, comienza a bailar con una silla
Luis XV. Aturdido el Niño contempla como se ha iniciado una
auténtica rebelión de casi todos las cosas que ha
torturado (el reloj de pared, la chimenea, etc.) que, enfadadas
con él, no van a dejarse avasallar así como así.
Más tarde del papel pintado de la pared surgirán
figuras de fábula; pastores con sus cabras que danzan al
son de una dulce música. De las páginas de un libro
destruido sale una hermosa princesa que le recuerda que romper un
libro es matar la imaginación que se encargan de crear los
cuentos.
Luego entra en la habitación un viejo profesor, cuya cabeza
es el número pí, que enloquece al protagonista con
incompresibles fórmulas y delirantes ecuaciones.
El tiempo ha pasado velozmente y ya es de
noche en el jardín. Encaramados en un gran árbol,
los animales también tienen mucho que reprochar al niño
y lo asaltan con sus retos y sus amenazas.
Por fin los que le rodean descubrirán todo lo bueno que hay
en el fondo de su corazón.
| LA ÓPERA INFANTIL DE MAURICE RAVEL |
Los títeres de “La Tartana Teatro”
nos ofrecen la oportunidad de hacer el descubrimiento de una obra
diferente y valiosa de Maurice Ravel, unos los compositores más
relevantes de la historia de la música. Los niños
van a participar de una experiencia escénica única,
un verdadero caleidoscopio visual lleno sensaciones, ritmos trepidantes
y matices expresivos entre la música clásica, el cromatismo
de la pintura impresionista y los planos sonoros del cubismo.
A lo largo de su carrera musical, el compositor
francés, Maurice Ravel se enfrentó a varios proyectos
operísticos, los cuales por una u otra razón, fueron
abortados. Sólo dos fueron las óperas efectivamente
completadas por Maurice Ravel: "La hora española",
estrenada en 1911 y "El Niño y los Sortilegios"
presentada en 1925. El principal común denominador de ambas
obras es su brevedad, pues cada una de ellas no supera la hora de
duración.
"El Niño y los Sortilegios" es
una ópera para niñas y niños que aspira a introducirles
en un género que es capaz de aunar el lenguaje de la música
con el lenguaje literario, dramático y plástico.
La clave para que le montaje de esta ópera llegue al público
infantil reside en el trabajo cuidadoso y armónico con estos
lenguajes. Finalmente los niños disfrutarán de una
atractiva unidad formal.
El argumento de "El Niño y los Sortilegios"
se identifica directamente con la vida del niño. En él
están presentes las dificultades e inconvenientes del control
de los sentimientos, así como aprender a superar sus problemas.
| EL MONTAJE DE LA TARTANA |
En "El Niño y los Sortilegios",
“La Tartana Teatro” ha creado una acción dramática
perfectamente sincronizada con la música; elaborando y transformando
espacios diversos; recreando perspectivas varias, donde las figuras
personajes, como la tetera o la silla, se intercambian en los espacios
por los actores.
El resultado es un obra que visualmente y rítmicamente
va a gustar a los más pequeños que van a embarcar
en el mundo musical de Maurice Ravel gracias a la imaginería
visual y dramática “La Tartana Teatro”.
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