La
palabra japonesa iki significa “aliento” y, por
otro lado, “vida” o “voluntad de vivir”.
Este montaje se desarrolla en la instalación de Joachim
Manger. Un transparente sistema vivo de plástico hinchado
de aire, una estructura con la que interactúa la bailarina.
Primero se acerca con miedo y curiosidad, entra con cautela
en este mundo de plástico, familiarizándose
con él y comenzando a encontrarse confortable. Después
toma conciencia de que el sistema tiene vida propia y que
respira como un ser humano. Tan pronto como exhala el sistema,
la bailarina afronta, con la pérdida del oxígeno
que hincha el reducido mundo transparente, el vacío
y el peligro de asfixia que se hacen reales sobre el escenario.
La performance busca reflejar la amenaza que
constituyen para el hombre los sistemas tecnológicos,
así como la imposibilidad de cohabitar con ellos.
Esta intención refleja y afianza la línea conceptual
de la compañía, basada en crear montajes que
sean vías de expresión para la violenta relación
entre los hombres, la naturaleza artificial y la tecnología.
El grupo parte de que el poder de la creación humana
puede superar a su creador, de este modo, Ten Pen Chii ha
desarrollado un lenguaje artístico que sirve de expresión
para lo incontrolable y explora el hecho de que las cosas
crezcan por encima de su proporción. La instalación
de Joachim Manger y la coreografía de Yumiko Yoshioka
buscan confrontar la sensibilidad humana con la impersonal
severidad de la naturaleza artificial y su transparencia.
La labor artística de la compañía
se basa en la vanguardia de la danza Butoh japonesa, caracterizada
por signos y movimientos donde un solo gesto construye un
universo. Una danza en la que el lenguaje del cuerpo se ha
desligado de su específica naturaleza humana, que trata
al cuerpo como algo material, como masa flexible. Las reglas
de la anatomía humana son transgredidas, las limitaciones
y la expresión física descolocada.
Para Yumiko Yoshioka el cuerpo es el receptáculo del
tiempo. Para ella, a través de una exploración
hacia el espacio sin fondo de la memoria colectiva de nuestro
pasado, podemos llegar a una veta de abundantes recursos con
la que enriquecer nuestra vida. La coreógrafa quiere
activar estas memorias olvidadas concentrando en nuestro código
interno nuestra energía Ki (vital) y su circulación.
Ten Pen Chii
Ten es el cielo, Chi la tierra y Pen el cambio.
I es la diferencia. La formación germano – japonesa
lleva creando performances desde 1994. Sus trabajos zarandean
al espectador con montajes que se construyen sobre la base
de sonidos que se vuelven música, colores generados
por las luces e instalaciones que crean la estructura de un
mundo nuevo. Así llegan a lo que para ellos es el Conocimiento,
o cuando todo está condensado, danza, espacio, luz,
música…mientras el poder de las imágenes
fascina nuestras mentes. Para ellos el caos es la matriz de
la creatividad. El cuerpo es el receptáculo del espacio
y el tiempo, memorias vibrando, estas vibraciones provocan
una resonancia que expande y abre puertas al constante cambio
en el mundo interior de cada uno y en el exterior.
El recorrido de la coreógrafa Yoshioka se basa en la
vanguardia de la danza Butoh japonesa, en la que se educó.
El hecho más inspirador y perturbador del Butoh es
la renuncia a los valores morales y la deshumanización
del cuerpo. Para la compañía los peligros en
el trabajo con la danza Butoh son, por un lado, el de hacer
un repertorio de movimientos cerrado y, por otro, integrar
sus movimientos como un exótico ornamento dentro del
propio lenguaje coreográfico. Ten Pen Chii evita estas
situaciones al transportar el productivo conflicto, propio
del Butoh, dentro de un nuevo tipo de tensión preservando
su expresividad y emoción originales.
El butoh de Yoshioka combina la danza,
el teatro, la improvisación junto con influencias de
las tradicionales artes escénicas japonesas y la danza
expresionista alemana. "El butoh intenta romper estereotipos
o patrones establecidos con una poética que se caracteriza
por estar cargada de una profunda filosofía. Nunca
ha sido una expresión fija o establecida, su autenticidad
nace de su rechazo a lo completo y establecido, logrando sin
embargo una estructura genuina”. Yoshioka
Ficha artística y técnica
Intérprete: Yumiko Yoshioka | Instalación:
Joachim Manger | Música: Zan Johnson | Dirección:
Yumiko Yoshioka y Joachim Manger | Compañía:
Ten Pen Chii
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